Hoy quiero hablarles de un tema del que me preguntan constantemente y es cómo se puede pasar de ser un empleado a ser un empleador?. Cómo ustedes saben desde muy joven fundé mi primera empresa (a mis 23 años) y no tuve la oportunidad antes de ello de trabajar para otros, salvo para la empresa de mi familia mientras estaba en la universidad.
Puedo decirles desde mi experiencia, que soy Feliz de haber emprendido desde muy pequeña y si tuviera que empezar de nuevo, estoy segura que volvería al mismo camino. Amo emprender, está en mi sangre y aún con mis triunfos y quiebras (porque también las he tenido), seguiría por este camino. Por lo que hoy les hablaré desde mi perspectiva, les daré consejos que he dado que le han funcionado a otros y consejos desde mi experiencia para pasar de empleado a empleador.
Emprender requiere de propósito, de amar lo que se hace, de mucha capacidad y constancia. Para dejar de ser un empleado y convertirse en un empleador no basta con tener una buena idea, ni contar con el capital financiero. Se necesita confianza en uno mismo y crear un proyecto con posibilidades de éxito. Aquí voy a darles algunos consejos de cómo pasar de empleado a empleador:
1. Tomar la decisión de emprender tu propio negocio: Emprender es una decisión personal y que requiere conciencia de acto.
2. Desarrolla tu idea de negocio y entiende que no todas son oportunidades de negocio: Debes realizar un plan de negocio bien estructurado que determine si el proyecto es viable. Si un negocio no te gusta, tienes muy pocas probabilidades de que triunfes. De esto les he hablado bastante en otros de mis blogs de la importancia de emprender con propósito y les hablo del IKIGAI.
3. Determina qué te gusta hacer: Algunas personas llaman a esto encontrar tu pasión, pero es más que eso. Piensa en tus habilidades, tus capacidades y tu experiencia; sé realista y contempla qué te imaginas haciendo durante varias horas al día, por varias semanas y años.
4. Mira su viabilidad: Una técnica es que debes encontrar un problema que puedas resolver con tu negocio o que podrás satisfacer esa necesidad con mayor eficiencia y precios que la competencia. Problema-solución.
5. Piensa si otros pagarán por ello: Un negocio viable es la intersección entre lo que tú deseas hacer y lo que otros pagarán
6. Entrevista a clientes ideales: Encuentra algunas personas que creas que serían tus clientes ideales. Pregúntales acerca de sus necesidades, temores y aspiraciones relacionados con la idea de negocio que tienes. ¿Los beneficios de tu producto o servicio están en sintonía con sus necesidades reales? Asimismo, toma nota de las palabras que usan, pues harán que tu plan de mercadotecnia sea más auténtico.
7. Busca el canal de comercialización y diseña un plan de negocios: La mercadotecnia de hoy consiste en la creación de contenidos, el manejo de redes sociales, tener propio e-commerce, el e-mail marketing, Crosselling, entre otras cosas. Asegúrate de saber cómo te aproximarás a estas alternativas para presentar tu idea a los clientes. Al mismo tiempo, diseña un plan de negocios que detalle cómo pretendes hacer que tu negocio funcione. No necesita ser demasiado formal, pero es importante que cubra tu estructura operativa, el producto, los sistemas de distribución y planes de expansión.
8. Sal con el mínimo viable: Hoy en día puedes hacer la prueba sin mucha inversión, así que aprovecha estos momentos de digitalización.
9. Evalúa la retroalimentación y haz ajustes: Echar a andar una operación a pequeña escala te ayudará a determinar qué partes de tu idea son buenas, y cuáles necesitan un ajuste. Toma en serio los comentarios de tus clientes y haz todos los cambios necesarios antes de comenzar a escalar.
10. Busca el equipo que te acompañará en el proceso y que sea tu aliado sobre todo en las áreas que no dominas: Dependiendo de tu experiencia personal, podrías necesitar ayuda en áreas como finanzas, mercadotecnia, servicio al cliente y producción. Aquí utiliza herramientas de autoconocimiento y de identificación de personalidad y talentos como eneagramas, para así poder conformar los equipos de la mejor y más completa manera.
11. Asegura el financiamiento: Para una pequeña empresa, esto podría significar ahorrar un poco de dinero para sobrevivir a los primeros meses. Si tus aspiraciones son un poco más grandes, podrías tener que pensar en cómo conseguir capital de riesgo o alguna inversión externa. Mi consejo es que arranques con un capital mínimo de 3-4 meses y conforme vas creciendo orgánicamente la crezcas con inversión externa.
12. Define la estructura de tu empresa: Debes decidir qué tipo de estructura tendrá tu empresa para registrarla. ¿Quieres crear una sociedad anónima? ¿Una asociación? Una SAS? Define con cuidado los roles de inversión de cada uno de los miembros de tu equipo líder y plásmalo en términos legales.
13. Establece un presupuesto de trabajo: Dedicado de tiempo completo a tu negocio, fija un presupuesto de la compañía. Éste debe incluir los gastos de mercadotecnia, los sueldos y otras adquisiciones importantes. ¡Ten cuidado de no perder dinero en gastos frívolos!
14. Escala tu negocio de acuerdo con un plan de negocios: Aquí sólo queda trabajar en los planes que has trazado cuidadosamente. Por supuesto, estos planes pueden cambiar con el tiempo a medida que encuentres obstáculos y los superes. Pero ya estarás del otro lado: serás un emprendedor hecho y derecho
15. Prepárate emocionalmente, busca asesoramiento continuo y encuentras mentores en el camino.
Ahora, quiero dejarte otros consejos adicionales sobre la posición que debes tomar al ser empleador y por ende líder:
16. Aprovecha el tiempo: Enfócate en formar a un equipo feliz y productivo.
17. Enfócate en hacer el trabajo del jefe y no del empleado: Una de las cosas más comunes que hacen los empleados cuando llegan a ser jefes, es que todavía hacen tareas de empleados. Cuando montamos un negocio, es nuestro trabajo idear sistemas y manejar a la gente para hacer funcionar esos sistemas. Si te encuentras haciendo ese trabajo, pregúntate a ti mismo, ¿a quien puedo nombrar para que se ocupe de esa tarea?
18. Nunca olvides cuando eras empleado: Si quieres que las personas que trabajen para ti sean felices y productivas, recuerda lo que te hizo feliz a ti.
19. Busca la perspectiva: Siempre ten en cuenta en que punto está tu empresa y donde estás tú como líder. Tu papel y las necesidades de tu empresa van a ir cambiando a medida que vaya creciendo y hay que saber actuar de diferente manera en las diferentes fases. Reflexionar de ves en cuando, el tiempo libre y las ideas de otros empresarios te ayudarán a tomar las mejores decisiones.
20. Aprende a delegar: La parte más difícil de ser jefe es mandar. La mayoría de nosotros asumimos que como el jefe, tenemos que hacer todo. De eso se trata construir un equipo y por eso el líder debe evitar el micromanagement y enfocarse en el macromanagement.
21. Mantén la confianza: Cree en ti mismo, en tus decisiones y siéntete cómodo con la gestión de tus empleados. Mantente firme en tus decisiones, pero no seas demasiado rígido. No tengas miedo de preguntar a los asesores, utiliza cuando lo necesites los servicios de empresas de consultoría. Si te mantienes centrado, mantienes la calma, y estás dispuesto a trabajar duro, te resultará muy gratificante y divertido.
22. Sé transparente: Me esfuerzo por ser muy transparente y abierta con mis empleados. De hecho, ser transparente y honesto con todo el mundo es la mejor opción. Si entendemos que podemos ser las mejores personas, tendremos asegurado el éxito tanto a nivel personal como social.
23. Sistematiza: Céntrate en la creación de sistemas y organízalos. Si no tienes los sistemas en su lugar con instrucciones claras y bajo control, entonces tienes que luchar para gestionar y guiar a tu equipo. Una vez que hayas sistematizado tu negocio y organizado tus propios proyectos y tareas, entonces predica con el ejemplo.
24. Anticípate a los planes: La planificación es la clave para tener una perspectiva sobre lo que es más importante ahora y lo que será en un futuro. Si eres el jefe y no piensas, no sólo te provocarás estrés a ti mismo, también a tus empleados. Haz de dirigir mejor un hábito diario.
25. La disciplina hace la diferencia: Cuando eres un empleado, por lo general, confías en tus superiores para que te guíen y que te digan cual es el trabajo que es mejor hacer. Cuando tú eres el jefe, la responsabilidad recae totalmente en ti, por lo que necesitarás tener disciplina y enfoque. Si no lo haces tú, ¿quién lo hará?
Mi último consejo de cómo pasar de empleado a empleador es que ahora debes concentrarte en la construcción de tu marca profesional. Cuanto más credibilidad y autoridad tengas, más oportunidades tendrás en tu camino y serás capaz de llevarlas con mayor eficacia.
“Cuando te conviertes en emprendedor, te conviertes en un líder y ser un líder es ser útil” #kathedice