Lo que estás llamado a hacer ahora, sea lo que sea, es tu vocación. Iluminarás al mundo haciendo todo lo que te alegra el corazón y te conecte con tu luz. 

El mundo te  necesita lleno de luz, por eso debemos traerlo porque en lo más hondo sabemos cuál es nuestra vocación pero la mayoría de la gente caemos en las siguientes trampas: 

  1. Cuándo en el fondo lo sabemos, queremos ponerle un nombre, en lugar de dedicarnos simplemente a hacer lo que nos hace sentir vivos y nos  ilumina por dentro. 
  2. Buscar algún tipo de confirmación de que eso que nos hace sentirnos vivos es realmente lo que debemos hacer, y de qué somos lo bastantemente competentes para hacerlo. 
  3. Creer que necesitamos tener un plan de cómo va a suceder exactamente todo antes de plantearnos dar el primer paso. 
  4. Compararnos con otras personas que ya han encontrado su camino 

Importante: lo logros no serían logros si salen de la noche a la mañana

Nadie ha tenido nunca el plan completo y Perfecto. No hay destino final. No hay una manera correcta o equivocada de trabajar y no necesitas permiso de nadie. No te agobies. No seas tan exigente. No tengas tu mirada puesta en el desenlace, en el plan. 

Empieza ahora mismo haciendo algo que te llene, que te saque de la cama y que quieras hacer mucho y luego haz algo más. No te preocupes si no tiene sentido -las mejores cosas nunca la tienen-. 

Como dijo Steve Jobs “sólo al mirar atrás empiezan a conectarse los puntos y se ve  dibujo” Lo que tenemos que hacer es comenzar a crear esos puntos…..

La invitación el día de hoy es a qué ¡EMPIECES YA!

También te invito a que dejes abajo tus comentarios sobre lo que hiciste  o recomendarías a otras personas para que comiencen.

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