Una cualidad que debemos tener todos en nuestra vida personal, familiar y empresarial es la Resiliencia y sobre todo en tiempos de crisis como lo que ha generado el Covid-19, llevando a la mayoría de personas y organizaciones a buscar la manera de recuperarse. Antes de hablar sobre la resiliencia en tiempos de crisis, quisiera definir qué es resiliencia a nivel empresarial.

La resiliencia empresarial es esa capacidad que se tiene como organización para afrontar adversidades sin perder el propósito; es decir, se consigue a través de la reinvención dinámica de los diferentes modelos de negocio y de las estrategias aplicadas según las circunstancias. Para lograr alcanzar la resiliencia empresarial en tiempos de crisis se requiere:

  • Liderazgo
  • Innovación
  • Transformación
  • Comunicación asertiva
  • Renovación
  • Mejorar producto o servicios
  • Capacitación que en tiempos de covid-19 se puede manejar con herramientas digitales para fomentar el aprendizaje virtual.
  • Trabajar en el capital más importante de la compañía: el humano porque de allí se genera el compromiso con los procesos de la empresa y los resultados.

En la mayoría de mis blogs y charlas les hablo del  propósito en todo lo que hacemos; lo cual no se queda atrás al hablar de resiliencia en tiempos de  crisis; toda vez que aquí es necesario tenerlo además de la ética y del aprendizaje continuo. En tiempos de dificultades o crisis importantes, tener un propósito, además del simple beneficio financiero, es un activo que gana valor. Permite alimentar la idea de que la adversidad pasará y la situación mejorará. Un fin superior hace posible que los integrantes de una organización se concentren en el logro de ese objetivo, más allá de la adversidad. De esta forma, se incrementa la posibilidad de alcanzar la meta idealizada.

 

Al encontrar las organizaciones, la capacidad de adaptarse y de beneficiar a sus clientes en el proceso, podrán afrontar cualquier reto u obstáculo que se presente a futuro. Al lograrlo, no solo podrán asimilar estas situaciones de manera exitosa, sino que también lograrán crecer y mantenerse competitivas. Todo ello se potencializará si también aprovechan las tecnologías emergentes y modifican constantemente las formas de gestionar el trabajo; para así, disminuir los impactos negativos que traen las adversidades.

 

Algunas de las ventajas de lograr  a nivel corporativo la resiliencia en tiempos de crisis, son:

  • Tener más fortalecida la cultura organizacional, toda vez que crece la confianza del cliente interno, externo y la credibilidad de la empresa.
  • Se potencia  la destreza de gestionar con éxito cambios.
  • Se obtiene más confianza al asumir riesgos.
  • Se responde rápidamente a los momentos difíciles.

Cuando los miembros de una empresa no tienen un sentido de propósito, estos solo se mantienen unidos alrededor de un beneficio económico. Por lo tanto, es más probable que se desliguen de la empresa ante la primera adversidad. Por lo tanto, es necesario pasar del pensamiento empresarial de querer adelantarse al futuro y controlarlo, a otro aún más beneficioso. Este consiste en concentrarse en la habilidad de sentir y responder a lo que exige el entorno, basándose en el propósito de la empresa como una forma de guiar las decisiones.

Esto implica que el liderazgo, en todos los niveles, debe ejercerse haciendo énfasis en el propósito de cada uno de los colaboradores y  dejar  de lado el enfoque en el monitoreo de los objetivos establecidos de forma unilateral. Pasar del qué se debe hacer al porqué se debe hacer.

Es importante tener en cuenta que para lograr el éxito en una gestión empresarial basado en el propósito, es necesario medir varios indicadores. Existen métricas para hacerlo de una forma efectiva y objetiva. Algunas de ellas son:

  • La cultura ética.
  • El liderazgo virtuoso.
  • La seguridad psicológica.
  • La orientación hacia un propósito mucho mayor.

 

Se torna imperioso que evaluemos el desempeño de nuestros colaboradores en función de estas cualidades, para así conseguir organizaciones resilientes. Así mismo, los líderes de las empresas deben cambiar sus esquemas mentales. Es decir, no deben pensar en sus organizaciones como máquinas, sino como sistemas vivos. Esto responde a que la naturaleza tiene una inmensa capacidad de adaptación y una gran flexibilidad. En todo momento logra regenerarse sin importar las circunstancias y esto lo hemos visto durante este período de confinamiento. En muchos países, la naturaleza (flora y fauna), ante la ausencia de la acción humana, ha reclamado nuevamente sus espacios.  Por lo tanto, las empresas pensadas como un sistema viviente y dinámico pueden aprender de manera continua, construir relaciones estables y enfocarse en un propósito mayor. Al hacerlo, adquieren la capacidad de ser adaptables, pueden reinventarse y volver a ser prósperas. Es decir, ser resilientes.

 

Cuando elegimos emprender y convertirnos en empresarios, debemos ser conscientes que tenemos una gran responsabilidad de aumentar o atenuar la crisis de las familias diferentes a la nuestra y es por eso, que quiero dejar algunas recomendaciones sobre el concepto de resiliencia en  tiempos de crisis a nivel empresarial.  Como lo he manifestado en este blog la resiliencia no es una cualidad que deben tener las organizaciones cuando ocurren las crisis, es una cualidad que debe ser trabajada constantemente en las empresas, antes, durante y después de una crisis.

 

Mantenernos en una zona de confort nos hace vulnerables a cualquier crisis. Esto no significa trabajar de más, quiere decir que debemos trabajar inteligentemente pensando en que las condiciones pueden variar y que esto nos puede afectar, por eso es importante no descuidar los siguientes aspectos previos que ayudarán a tu compañía a ser más resiliente:

  • Estar en mejora continua: Nunca dar por hecho ningún proceso, producto o servicio.
  • Fortalece, Forma y motiva a tu equipo: Una organización es tan talentosa y fuerte como lo sea todo su equipo de trabajo.
  • Planeación financiera: La planeación de inversiones y costos en tu negocio son indispensables para operar, resistir y crecer.
  • Más y mejores ventas: Cuando dejamos de crecer vertical u horizontalmente,  nos volvemos vulnerables a la competencia o cualquier cambio de nuestro mercado. Además, debemos estar constantemente buscando la forma de mejorar al máximo nuestra utilidad sin perjuicio a nuestros clientes y colaboradores.
  • Innovar: Hay que entender que para innovar hay que saber liderar el proceso y desarrollarlo, esto implica formarte, formar a tu equipo y facilitar los procesos de innovación al interior de tu organización. La innovación y la reestructuración son las alternativas más próximas para acceder a una mayor rentabilidad y prosperidad en el tiempo. En el libro Strategic IQ de John Wells: Creating Smarter Organizations, nos deja muy claro que el objetivo de cualquier negocio es entregar un rendimiento sostenible superior y para lograrlo es necesario establecer buenas estrategias.  Algunos casos de éxito de empresas reconocidas sobre resiliencia  basándose en lo que menciona Wells son:
    • La mexicana Cemex con la implementación de la red social de negocios,  para así aplicar un nuevo mecanismo de administración para enfrentar la crisis financiera.
    • La empresa alemana Puma, que redefinió su misión hacia “la marca deportiva más deseada del mundo”, además de realizar una fuerte inversión en marketing Communications y relanzar productos retro, haciendo énfasis en “emotional branding” , con productos de los años 70 para otorgar readaptación y prestigio a artículos desvalorizados.

 

Como la innovación está completamente ligada a las estrategias organizacionales, estas no deben desarrollarse en un ámbito aislado, pues deben contemplar la competitividad y las ventajas que se pueden obtener por sobre las otras empresas. De ahí que sea crucial para el éxito de la innovación que las decisiones empresariales estén alineadas con un objetivo y así mismo, que se tenga un mapa para navegar por la incertidumbre y la complejidad. Algunas áreas que considero importantes que las empresas pueden abordar para ayudar a la continuidad de los negocios ahora, construir la resiliencia para lo que sigue, y ayudar a reformular su futuro para lo que viene más allá de la pandemia comenzando por las personas son:

  1. BIEN + ESTAR DE SUS EMPLEADOS: Salud física, mental y emocional: Hoy en día muchos están trabajando a distancia, siendo hombres o mujeres pulpos con sus compromisos personales, familiares  y laborales, en donde deben permanecer comprometidos, motivados y conectados. Aquí sugiero mucho tener mecanismos de apoyo como psicólogos, coaches, apoyarse de organizaciones o páginas para medir las emociones de  sus empleados como  www.goodfeelis.com. Así mismo, sugiero que nos hagamos estos cuestionamientos: ¿Cómo nos debemos dirigir desde la distancia? ¿Cómo podemos asegurarnos que la gente esté disponible  y cómoda para trabajar? ¿Cómo recapacitamos?
  2. E+QUI+PO: Aquí es importante identificar si lo tenemos completo, si se enferman algunos, ¿Qué impacto podría tener sobre la empresa en todos los aspectos? ¿Cuál es el impacto de las restricciones de los viajes y de las diferentes cuarentenas obligatorias? ¿Hay áreas de negocio que necesitan trabajadores temporales? ¿La distribución de cargas cómo está?. Las empresas son como los equipos de fútbol, sin el equipo necesario no llega a mantenerse en los campeonatos.
  3. LOGISTICA/SPT= Sobrevivir, Transformar, Prosperar : Este es un tema crucial porque estábamos acostumbrados a que las transportadoras nacionales e internacionales fueran muy rápidas; sin embargo, ¿Qué se puede hacer cuándo los camiones no pueden cruzar fronteras, ciudades, el transporte aéreo y marítimo es limitado?  Son los clientes externos conscientes de esta problemática mundial?, (por experiencia puedo decirles  que algunos lo entienden y otros no).  Las organizaciones necesitamos abordar el ahora para la continuidad (sobrevivir), lo que sigue para crear resiliencia (prosperar) y el más allá para replantearnos el futuro (transformarse) poniendo a prueba nuestras cadenas de suministros. Por ejemplo, ¿tenemos visibilidad de la capacidad de nuestros  proveedores clave para seguir cumpliendo?
  4. AGILIDAD + EMPATIA DE LA MARCA:  Es muy importante revisar si estamos siendo empáticos y ágiles. ¿Cómo están percibiendo nuestra marca? ¿Nos vemos empáticos? Muchas empresas creen que a través de descuento se equilibra la necesidad de continuidad comercial y aquí lo que puedo decir es que hay que mirar nuevas rutas, siendo ágiles, estando cerca de los clientes, de su bienestar y de la forma en que su comportamiento está cambiando en función de sus necesidades.
  5. GESTION FINANCIERA:  Muchas empresas se enfrentan a enormes problemas de liquidez a corto plazo y aquí es donde hay que entender el flujo d caja, las proyecciones de ingresos, costo, actividades de recorte de gasto, etc. Importante: tener financiación a corto plazo.

En conclusión, para construir la resiliencia para el futuro y no sólo construir resiliencia en tiempos de crisis, es crucial el fortalecimiento y el mantenimiento de la capacidad de recuperación de las empresas; las cuales  requieren un enfoque estructurado y amplio para evaluar y abordar las cuestiones que afectan a la empresa en tiempos de crisis. Pero los líderes no pueden limitarse a marcar la casilla y seguir adelante – una gestión eficaz de las crisis significa revisar y volver a revisar cada pocos días, y recalibrar las decisiones y actividades, incluida la planificación de escenarios para el empeoramiento de la situación. Ese es el imperativo del “ahora” – sobrevivir a través de la continuidad de los negocios. Ya el siguiente paso es prosperar y transformarse. Estamos al comienzo de una nueva y muy diferente era. Los grandes líderes se asegurarán de que su organización esté preparada para “lo que sigue” y “más allá”, después de este momento crucial. En resumen, supervisarán la transformación en una empresa resiliente que ayude a construir un mejor mundo de negocios, sin importar cómo se vea la nueva normalidad.

 

“Responder a una crisis requiere un enfoque estructurado y amplio, en dónde los líderes debemos revisar, recalibrar y hacer planificación de escenarios”   KatheDice

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