Todos los emprendedores soñamos con hacer una diferencia, lo cual requiere tener alianzas poderosas con nuestros socios, mentores, diferentes contactos en el mundo personal, social, empresarial y por supuesto con nuestros clientes internos y externos, además de un gran propósito.
Como emprendedora, he logrado explotar mi carisma y empatía con los demás, lo cual me ha permitido además de mis resultados, ser miembro de varias organizaciones formales de emprendedores, empresarios y de negocios, logrando así cumplir mi sueño el año pasado de llegar a la comunidad de Forbes; además de ser mentora y consultora de innumerables arreglos colaborativos y organizaciones internacionales.
La mayoría de estas organizaciones, han sido muy enriquecedoras en todos los aspectos de mi vida: personal, familiar, empresarial, en comunidad y por supuesto me han dejado valiosas experiencias de aprendizaje; que no lo hubiera podido lograr en ningún otro lugar. Por lo anterior, hoy les quiero decir que si quieren alcanzar el éxito con sus empresas y vibrar a nivel personal; es muy importante que tengan alianzas poderosas y para ello, les quiero dar algunos tips:
1. Siempre crea nuevos contactos
Aquí les quiero recomendar que asistan a eventos para ponerse en contacto con otros emprendedores, empresarios o personas de sus industrias. Así mismo, si les gustan los eventos públicos o programas de responsabilidad social, intenten asistir a ellos. No hubiera conocido a mi mejor mentor si no hubiera ido a un evento de Naciones Unidas ni hubiera ingresado a la comunidad de Forbes Business Development Councils.
En estos eventos recomiendo no ir con expectativa de hacer negocios, sino de conocer a las personas: conocer de su vida familiar, ocupación, experiencias, qué los motiva; conocer más allá de los éxitos laborales de los demás, porque somos seres humanos y no haceres humanos.
Con esto quiero decirte que es muy importante oír, no sabes cómo serán tus conexiones o relaciones con ellos en el futuro. Muchos de mis grandes amigos los he conocido en eventos así también
2. Trabaja en las relaciones sin ninguna expectativa
Lastimosamente, muchas personas se enfocan en lo que pueden obtener de un nuevo contacto, y frecuentemente piden de manera abrupta lo que quieren, sin darse la oportunidad de entablar una relación donde puedan conocer los talentos de los demás. Muchos inversionistas suelen decir: “Tan pronto como la gente se da cuenta de que soy inversionista y que he ayudado a otras startups a llegar al millón de dólares, comienzan a pedirme ayuda y eso no termina siendo tan interesante para mí. Es renovador cuando la gente se toma el tiempo de conocer un poco mas de mi antes de comenzar a pedir consejos gratuitos de inversión o incluso de decirme directamente que invierta en su empresa.
La clave está en dar mucho valor, sin esperar nada a cambio. Sí haces algo por alguien, sin ninguna intención, es mucho más probable que sea recíproco; así no sean similares en valor, por lo que en algunas veces un pequeño favor puede traerte grandes beneficios. Si continúas dando valor a tus relaciones sin esperar nada a cambio, se genera un lazo natural de confianza.
Siempre en mis relaciones me enfoco en entender cómo puedo ayudar, si es que la otra persona lo necesita o simplemente me doy la oportunidad de conocer sus talentos, experiencias, aprendizajes porque siempre será para mí lo más importante: crear relaciones de lealtad y confianza
3. No es lo que dices, sino cómo lo dices.
El llevar de manera correcta una relación, puede alinear intereses que pueden crear una sinergia de manera natural y por ende cuando creas que es el momento adecuado, puedes hacer una petición. Sin embargo, el contexto en el que pides es tan crítico como lo que pides. En lugar de pedir de manera directa, es mejor preguntar de una manera que permita a la otra parte iniciar el movimiento.
Por ejemplo, agenda el tiempo para hablar con tu potencial socio y pide de la siguiente manera: “¿Me podrías dar tu consejo sobre algo? Estoy buscando un socio para un proyecto y quería ver si me podrías recomendar a alguno de tus contactos.”
Esta estrategia da a tu socio potencial la opción de expresar su interés y si es curioso, conocer más sobre el proyecto. Lo que quiere decir que estarás dando un paso más hacía la dirección correcta, sin dañar tu relación, y obtienes la oportunidad de compartir tu visión.
Muy importante: si quieres que alguien sea tu socio potencial, debes verte con esa persona a futuro, ser siempre transparente y entender que es una persona que te complementa, que te ayuda a ser mejor y tú a él, como en un matrimonio. Muchas personas creen que invitar a alguien a ser socio es absorberlo porque creemos que está en una mejor situación de nosotros y tiene obligación de ayudarnos y eso no es así, cada cual carga su maleta y aprendizajes.
4. No juzgar – tal como lo dice el libro de los 4 acuerdos
Las personas en general y muchos emprendedores evalúan sus nuevas relaciones, basándose en lo que creen que pueden obtener de una persona, tomando como punto de partida su apariencia, sus credenciales, lo que dice la gente sobre ello@ e incluso su patrimonio. Es sorprendente como las personas en general y muchos emprendedores te tratan de manera diferente cuando se dan cuenta quién eres y lo que puedes hacer por ellos; aquí lo que puedo decir es que hay una oportunidad en cada persona que conocemos, sin importar lo que creamos de ella o lo que nos hayan dicho. Cada persona es valiosa.
En mi caso, tengo sociedades cuyo resultado son organizaciones rentables y sostenibles. En tres casos, en donde no le fui fiel a mi intuición y decidí ayudar y no fijarme que no eran el complemento que me podían dar algunos amigos, las situaciones fueron difíciles y las relaciones se acabaron, lo que dejo en claro que era momento de seguir adelante.
Así que con el tiempo he llegado a 4 reflexiones sobre este tema:
- El no juzgar, ni valorar a una persona por lo que dicen de ella, me ha permitido hacer las mejores relaciones y sociedades.
- Procuro no hacer sociedades con amigos y seguir disfrutando de su amistad, más bien si quieres un socio date la oportunidad de conocerlo, asóciense y de ahí salen muy buenas amistades.
- No contrates a quien no puedas despedir. Muchas veces contratamos por ayudar y quedamos luego con un sentimiento de “No valoraron mi ayuda “, “pagué más de lo que la persona hizo por mi empresa” y al ser amigo o familiar es incómoda la situación de decirle que no es la persona apropiada para el cargo.
- Al igual que con amistades, procura no hacer sociedades con familia, para que así tus reuniones familiares no sean otro espacio de trabajo y de pronto de discusión. Además se convertirá en una persona difícil de despedir si no cumple las expectativas.
Espero que estos consejos te sirvan para lograr alianzas poderosas en todos los aspectos de tu vida. Cuéntame con quién has logradp una alianza poderosa o con quién te gustaría hacerla.