Estamos viviendo en un momento que no nos imaginamos estar nunca, lo que veíamos de las pandemias en las películas era muy lejano para nosotros, no lo alcanzábamos ni siquiera a visualizar en nuestros días; es casi irreal; sin embargo, aquí estamos, viviéndolo, sin preparación, con nuestra mejor versión.
Son tiempos difíciles para el mundo mientras el coronavirus continúa propagándose, el número de infecciones y muertes aumenta día a día, muchas ciudades e incluso países siguen en cuarentena y millones de personas se ven obligadas a aislarse; sin embargo, en medio de todas las noticias preocupantes, también hay razones para encontrar esperanza porque no todo es negativo, el COVID-19 nos está dejando también grandes lecciones positivas, de las cuales quiero hablarles el día de hoy:
1. El COVID-19 ha evidenciado nuestra fragilidad humana con absoluta crudeza.
Todos somos lo mismo: millonarios, clase media, pobres, personas sanas, enfermas, niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, etc. Todos huimos del contagio y de sus consecuencias. La realidad nos ha presentado una enorme contradicción; por una parte, nos mostramos potentes, tecnológicos y dueños del mundo, pero por otra, estamos desnudos y llenos de miedos por la posibilidad de desaparecer de la sociedad que nosotros mismos hemos construido. Lo positivo de esta constatación, es que en adelante podamos ser capaces de retomar el valor de la humildad en nuestra vida diaria, y de ayudar a construir un país y una sociedad más auténtica, donde la introspección sea más valiosa que la materia, y que ella sea parte del ejercicio diario.
2. Menos contaminación
A medida que los países fueron entrando en cuarentena por el virus, se registraron caídas significativas en los niveles de contaminación. Se han demostrado importantes bajones en los niveles de dióxido de nitrógeno, gas tóxico que contamina el medio ambiente en países como China o norte de Italia.
Investigadores en Nueva York también le dijeron a la BBC que, según resultados preliminares, el monóxido de carbono -principalmente producido por los autos- se redujo en casi un 50% en comparación con el año pasado en esa ciudad. Y con las aerolíneas que cancelan vuelos en masa y millones de personas que trabajan desde sus casas, se espera que la tendencia siga este camino descendente.
Podemos ver el cielo más despejado en diferentes ciudades, animales saliendo felices, delfines, ballenas, osos, pájaros, vemos a la naturaleza mucho más feliz, con lo cual todos sentimos mucha más empatía y felicidad.
3. Nos hemos dado cuenta con toda certeza, que todos somos vecinos.
Hemos aprendido a cooperar, y con ello a acercarnos, y a mejorar las relaciones que tenemos con los demás. Se trata de un llamado para servir a la evolución de la consciencia ayudando al otro, practicando el altruismo y el compromiso. Es fortalecer el sentido de conexión, de armonía y vitalidad. Estamos todos interconectados con el universo y con la humanidad. Somos espejos y actores transmisores. Ya volveremos a los abrazos con mas autenticidad y amor.
4. Los Canales son más transparentes
Hemos visto como los residentes de Venecia, notaron una gran mejora en la calidad del agua de los canales que atraviesan la ciudad. Estos canales están vacíos en medio del brote, lo que ha permitido que los sedimentos se acumulen en el fondo de los canales. El agua que generalmente es turbia se ha vuelto tan clara que incluso se pueden ver peces. Esto es absolutamente maravilloso!
5. Todos somos iguales
Para el COVID-19 todos somos candidatos, todos somos iguales, unos más, otros menos. Una de las cosas más difíciles de los seres humanos, es vernos tal y como somos. Esta pandemia es entonces una oportunidad para vernos sin filtros. Para mirarnos y situarnos de verdad. Eso es positivo. Tenemos que aprender a mirarnos para sobrepasar el círculo estrecho en que vivimos, y que nos hace aferrarnos a tantas tonterías. El reconocernos como seres vivos del planeta y en esa condición todos iguales, nos debería ayudar para vivir en forma más ética y responsable, por el impacto que tienen nuestras decisiones y acciones sobre la totalidad.
6. Tenemos más actos de bondad
Se han visto muchos muchos casos, algunos que voy a nombrar son:
- Dos neoyorquinos reunieron a 1.300 voluntarios en 72 horas para entregar alimentos y medicamentos a personas mayores y vulnerables en la ciudad.
- Facebook dijo que cientos de miles de personas en Reino Unido se unieron a grupos de apoyo locales creados para combatir el virus, mientras que grupos similares se formaron en Canadá.
- Supermercados en varios rincones del planeta, desde Argentina a Australia, crearon una “hora de la tercera edad” especial para que los consumidores mayores y las personas con discapacidad tengan la oportunidad de comprar tranquilos.
- Mucha gente también donó dinero, compartió recetas e ideas de ejercicios por sus redes, -me incluyo y lo pueden ver en mi IG @katheloaiza-, también muchas personas han enviado mensajes alentadores a personas mayores que se autoaislaron.
- Muchas personas transformaron negocios en centros de distribución de alimentos.
- Crearon una aplicación llamada Goodfeelis para identificar los estados de animo de las personas y mirar cómo se pueden establecer iniciativas a nivel gubernamental, institucional, empresarial, etc, para ayudar.
7. Un frente unido
Entre el trabajo agitado y la vida hogareña, a menudo es fácil sentirse desconectado de quienes te rodean. Pero como el virus nos afecta a todos, esto ha unido a muchas comunidades de todo el mundo.
- En Italia vimos cómo personas salieron a sus balcones para cantar canciones que levantan el espíritu.
- Un profesor de gimnasia en el sur de España dirigió una clase de ejercicios desde un techo bajo en el medio de un complejo de apartamentos a la que los residentes aislados se sumaron desde sus balcones.
- Muchas personas hemos aprovechado la oportunidad para reconectar con nuestros amigos y seres queridos por teléfono o videollamadas.
- Muchos grupos de amigos han organizado sesiones virtuales de discotecas o bares utilizando aplicaciones móviles
- El virus también ha resaltado la importancia del personal médico, sanitario y otras personas que realizan servicios clave.
- Miles de europeos salieron a sus balcones y ventanas para aplaudir a los médicos y enfermeras que han luchado contra el virus; lo que también se repitió en algunas ciudades de América Latina.
- Estudiantes de medicina de Londres se han ofrecido para ayudar a los profesionales de la salud con el cuidado de los niños y las tareas domésticas.
- Y así podría seguir enumerando muchas. Esto me genera un sentido de GRATITUD INFINITO.
8. Este evento mundial que ha estremecido países y estructuras políticas, sociales, y económicas, está generando un salto cualitativo en el estado de consciencia de la humanidad.
Podríamos estar a las puertas de un despertar mundial derivado del período de sufrimiento. Un estado despierto dónde se avance en el rompimiento de las cadenas de pertenencias, de las etiquetas, de los centrismos, de las fronteras, de los egoísmos, y donde seamos más habitantes del planeta, que ciudadanos nacionales. Puede ser que cada uno de nosotros tenga un manera diferente de percibirse, y de sentirse en el mundo que lo rodea. Podría ser que agudicemos la percepción de los eventos fascinantes y hermosos que nos depara el universo, y de la complejidad de sus fenómenos. Que tengamos más sensibilidad y responsabilidad. Quizás nos ayude a privilegiar la presencia y las experiencias actuales, usando mejor el tiempo. Puede ser que haya mucha gente, que se vuelva mayormente consciente de la fuerza espiritual que todo lo impregna, y de la necesidad de restablecer equilibrios, empatías y sentimientos de compasión para colaborar más, en vez de competir más, y disfrutar así de la capacidad del ser, más allá de los apegos y de las acumulaciones, riquezas, estatus y éxitos temporales. Quizás sirva para darnos cuenta, y resguardar y mejorar con más celo, la institucionalidad fundamental que sirve a todos y que es para todos.
9. Hay un gran auge de creatividad
Mientras millones de personas están aisladas y aún en shock, muchos estamos aprovechando la oportunidad para ser creativ@s:
- Yo creé mi blog, lancé mi canal de youtube, hice uniones temporales, y he hecho negociaciones con personas con las que pensé que nunca iba a lograr contactar. SI LO PUEDES SOÑAR LO PUEDES LOGRAR
- También muchos usuarios de redes sociales han compartido detalles de sus nuevos pasatiempos, como leer, cocinar, entrenar, meditar, pintar, que inspiran mucho.
- La Biblioteca Pública de Washington DC ofrece un club de lectura virtual.
- El chef italiano con estrella Michelin Massimo Bottura lanzó una serie de Instagram llamada Kitchen Quarantine (Cocina de cuarentena) en la que enseña recetas básicas para los que están atrapados en casa.
- En Colombia la escuela de cocina GATO DUMAS da clases y talleres súper especializados en cocina, maridaje, repostería, etc.
- Cadenas de gimnasios como Bodytech, 54D, Vertical dance studio, dan clases en línea (live en IG) o a través de zoom.
- Un maestro de arte en el estado estadounidense de Tennessee compartió clases en vivo para niños que no asisten al colegio, inspirándolos a ser creativos en casa.
- Aunque muchos espacios públicos están cerrados, los fanáticos del arte han aprovechado al máximo los recorridos virtuales ofrecidos por las galerías más grandes del mundo, observando las famosas pinturas del Louvre en París y las esculturas clásicas del museo del Vaticano desde sus salas de estar en casa.
- El Observatorio de Sídney en Australia ofreció un recorrido nocturno por el cielo para las personas atrapadas en casa (en inglés).
- Muchos cantantes, grupos y DJ´s han presentado conciertos en vivo para combatir el aburrimiento del autoaislamiento.
10. El miedo NUNCA NUNCA nos debe paralizar.
Ciertamente el Covid 19 ha desatado el temor e incertidumbre de millones de personas. Conscientes de las medidas sanitarias que debemos tomar, que no se vale que sean un simple juego, es necesario entender el árbol en que estamos sentados, su color, sus ramas, su grosor, sus hojas, su olor. El país no puede paralizarse y por ende nosotros tampoco. Este coronavirus y las pestes mundiales, no vienen a turistear. La interdependencia y muchos otros factores harán que recurrentemente lleguen de nuevo a nuestro territorio, en silencio y con los pies descalzos. Lo positivo es que entendamos que, en adelante habrá que construir el país en presencia de eventos de este tipo, y que sin embargo, de ello surgen oportunidades para hacer las cosas diferentes. Los miedos deben desaparecer cuando somos conscientes de nuestras capacidades. Hoy vemos que:
- Las empresas e instituciones estamos probando más el teletrabajo, lo que puede ser altamente positivo para aumentar ingresos de hogares y mejorar sistemas de conectividad.
- Las medidas para paliar el COVID-19 en la economía, es todo un desafío de creatividad y de responsabilidad de los actores, donde la prioridad es proteger a las empresas y a sus trabajadores. .
- También los municipios, alcaldías, gobernaciones y gremios deben comprometerse con el Estado para un único fin.
Ahora más que siempre, tenemos que ser más creativos y productivos con los recursos que tenemos. Lo positivo es que al igual que ocurre con las selecciones nacionales en mundiales, copas y demás , este COVID-19 pareciera que nos puede unir, no solo para salir airosos del virus, sino y sobre todo, para construir el país entre todos. Ojalá así lo entiendan el Gobierno, los Partidos, los sectores gremiales y empresariales y la sociedad en general. Quizá estemos a las puertas de un despertar colectivo, porque hemos sumado responsabilidad y consciencia individual. La naturaleza es además sabia y gusta de los equilibrios. Después de las grandes lluvias viene la germinación; así como después de la noche, llega la mañana.
En medio de las dificultades soy y sigo siendo optimista, porque mis ojos están por encima de las calamidades, creo en la transformación, conciencia colectiva y este bello regalo que nos dio el universo para poder trascender.